Belén Arilla Martínez, conocida en el mundo del tatuaje como Belén Inktattoo, nació en Barcelona. Antes de sostener una máquina de tatuar, su vida giraba en torno al dibujo y el aerógrafo, disciplinas que agudizaron su sentido de la luz, la textura y la sombra. Su transición al tatuaje no fue una decisión repentina, sino la evolución natural de una artista visual en busca de un medio que pudiera dar vida al arte.
“Cuando descubrí que el tatuaje me permitía fusionar la precisión con la expresión en algo tan único como la piel, supe que este era mi lugar”, recuerda.

Años de aerografía le dieron un control extraordinario de los degradados y los detalles, habilidades que se convirtieron en la base de su ahora característico blanco y negro.
“La aerografía me enseñó paciencia y precisión. No puedes apresurar las capas, tienes que respetar el proceso”, explica.
Esta disciplina se tradujo sin problemas al tatuaje, donde su enfoque sigue arraigado en la preparación, la composición y una búsqueda incesante de la calidad. Lo que comenzó como una exploración personal ha evolucionado desde entonces hacia una carrera internacional, con Belén estableciéndose entre los pocos tatuadores europeos que combinan una formación en bellas artes, maestría técnica y reconocimiento global.

Belén Inktattoo ha construido su reputación sobre una forma altamente refinada de realismo en blanco y negro, enriquecido con sutiles matices. Su trabajo destaca por su equilibrio entre suavidad y fuerza: delicadas transiciones de sombra y luz combinadas con contrastes audaces que mantienen los tatuajes claros y llamativos incluso años después de cicatrizar.
“Lo que me importa no es solo cómo se ve un tatuaje recién hecho, sino cómo envejece. Diseño pensando en la longevidad: la pieza tiene que seguir siendo potente y legible a lo largo del tiempo.”

Su realismo se distingue por su capacidad para adaptar técnicas de bellas artes, capas, textura, matices tonales, al lienzo vivo que es el cuerpo. Para Belén, la fascinación por el realismo siempre ha estado ligada a los rostros, el tema más exigente pero gratificante que un artista puede abordar.
“Una sola línea o un punto de luz mal colocados pueden cambiar toda una expresión. Ese desafío es lo que me atrajo”, explica.

Su obsesión por el efecto tridimensional se convirtió en su sello distintivo: lograr retratos que parecen cobrar vida en la piel. Más allá de los retratos, también explora animales, siempre con el mismo objetivo: capturar la vida misma.
“Cada rostro, cada detalle cuenta una historia. El realismo me permite hacer visible esa historia en luz y sombra.”
Para Belén, cada tatuaje comienza escuchando, pero nunca termina imitando. Considera cuidadosamente la idea de un cliente y luego la transforma en un diseño que se adapta a su anatomía, tono de piel y movimiento.
“Siempre trabajo a medida”, explica. “Las referencias son solo un punto de partida. Lo que entrego es una composición que lleva mi visión, construida para la longevidad, la claridad y la elegancia una vez curada.”

Esto asegura que no haya dos piezas iguales. Cada obra lleva su estilo distintivo, reconocible por el equilibrio de contraste, profundidad y sutiles cambios tonales.
Su camino hacia el tatuaje nunca fue lineal. Antes de dedicarse por completo al oficio, trabajó en aerografía, dibujo, fotografía y diseño. Cada campo dejó una marca permanente en la forma en que aborda los tatuajes hoy en día.
“La fotografía entrenó mi ojo para respetar la luz, el diseño me enseñó la jerarquía y el espacio negativo, y la aerografía me dio control sobre los degradados. Todo ese conocimiento me acompaña cada vez que me siento a crear”, dice.

En lugar de separar estas experiencias, Belén las fusiona en un único lenguaje sobre la piel. Esta base multidisciplinar le permite construir tatuajes con una iluminación cinematográfica, una profundidad pictórica y un equilibrio arquitectónico, cualidades que la distinguen de muchos artistas del realismo actuales.
Para Belén, la inspiración proviene del mundo que la rodea. Viajando frecuentemente para residencias artísticas ('guest spots') y convenciones, se nutre del arte y la cultura de diferentes países, absorbiendo detalles que luego resurgen en sus tatuajes.
“Me encanta descubrir cómo la gente se expresa en diferentes entornos, desde galerías hasta arte callejero en un rincón escondido de una ciudad”, dice.
La vida cotidiana también juega un papel: observar a la gente, notar gestos, observar tendencias – incluso en diseño y decoración – le proporciona nuevas ideas sobre cómo interpretar el realismo en la piel.

Entre las obras más significativas de Belén se encuentra un retrato de la hija pequeña de una amiga cercana. Ejecutada en suaves tonos de blanco y negro, la pieza tenía una profunda carga emocional.
“Capturar la inocencia y la fragilidad de un recién nacido en el realismo es un desafío”, explica.
El tatuaje, que se puede apreciar en su Instagram @belen_inktattoo, sigue siendo una de sus creaciones más personales. En el polo opuesto, Belén destaca una pieza completa en la espalda, terminada en los Países Bajos para un cliente internacional. La composición presentaba una calavera masiva, entrelazada con serpientes y mariposas, con una mano dramática agarrando la calavera. A lo largo de varias sesiones, la obra demostró su maestría técnica: capas precisas, contraste controlado y la integración de elementos simbólicos en un diseño cohesivo. Juntas, estas dos obras reflejan la doble esencia de su arte: una resonancia emocional íntima y un impacto internacional de gran escala.

Para Belén, la calidad técnica, la expresión artística y la conexión emocional con el cliente son inseparables. Aun así, insiste en que la calidad técnica debe ser lo primero, porque asegura que el tatuaje cicatrice bien y se mantenga nítido a lo largo del tiempo.
“Sin técnica, incluso la idea más hermosa puede perder su impacto”, dice.
Una vez que esa base está segura, el lado artístico le da carácter a la pieza. Finalmente, la conexión con el cliente hace que el trabajo sea personal e inolvidable. Esta filosofía –precisión, creatividad y conexión humana– ha permitido que sus tatuajes destaquen internacionalmente y sean reconocidos en diversas culturas.

Belén dirige su propio estudio, Blinkk Tattoo Gallery, un espacio que se ha convertido en un punto de encuentro para clientes tanto locales como internacionales. También trabaja regularmente como artista invitada en Alemania y los Países Bajos, y continúa expandiéndose a través de colaboraciones con estudios y artistas que comparten su enfoque en el realismo limpio y duradero.
“Viajar me mantiene conectada con diferentes escenas del tatuaje y me permite traer nueva energía a mi trabajo”, dice.
Esta dinámica dual –una base de operaciones y proyectos internacionales en curso– ha fortalecido su perfil como artista con influencia local y alcance global.

El próximo año se perfila como uno de los más activos para Belén. Se está preparando para estancias como artista invitada en Alemania, Bélgica y los Países Bajos, así como proyectos confirmados en México y Costa Rica. Su calendario de 2025 también incluye varias convenciones importantes de tatuajes en Europa y América Latina, y está confirmada para la NIX Tattoo Convention en Toronto, uno de los eventos más grandes y respetados de Norteamérica.
“Cada viaje es más que trabajo. Se trata de construir puentes con artistas y coleccionistas de todo el mundo. Las convenciones y las residencias como artista invitada me permiten crecer técnicamente, compartir mi visión y aportar nueva energía a cada tatuaje que creo”.

Las convenciones han desempeñado un papel clave en la carrera de Belén, como plataformas para mostrar su realismo y para conectar con la comunidad internacional del tatuaje. A lo largo de los años, ha tatuado en vivo en importantes convenciones de toda Europa –Bélgica, Países Bajos, Italia y España–, a menudo compitiendo en las categorías de realismo más demandantes. Pero su papel ha ido más allá de la participación. En 2025, fue invitada como miembro del jurado en la Costa Rica Expo Tattoo, uno de los eventos más importantes de Latinoamérica.
“Que me pidieran que fuera jurado fue un honor. Me permitió evaluar el trabajo de otros artistas con el mismo rigor que aplico al mío, y contribuir al crecimiento de la escena desde una perspectiva diferente”, explica.
Para Belén, las convenciones son más que competiciones. Son una forma de llevar su técnica al límite bajo presión, ganar visibilidad en un escenario global e intercambiar ideas con artistas líderes.

El trabajo de Belén tiene una gran demanda. Su agenda se llena rápidamente, con muchos clientes internacionales organizando sus viajes en función de sus citas. En el extranjero, sus estancias como artista invitada en Alemania, los Países Bajos y Bélgica también se reservan con mucha antelación, y los coleccionistas a menudo esperan meses para una sesión.
“Prefiero aceptar menos proyectos de los que me ofrecen”, explica, “porque cada tatuaje merece tiempo, planificación y atención plena”.
Los nuevos clientes pueden reservar a través de su Instagram (@belen_inktattoo) o su sitio web (ibizatattoos.es), proporcionando detalles sobre su idea, ubicación y tiempo. Este proceso estructurado, combinado con listas de espera en varios países, refleja la demanda y el reconocimiento internacional de su realismo en blanco y negro.

De cara al futuro, Belén ve la siguiente etapa de su carrera como un momento de expansión, tanto en la escala de sus proyectos como en los países donde trabaja. Planea abordar piezas más grandes y ambiciosas en realismo en blanco y negro, explorando nuevas formas de fusionar la precisión técnica con la narrativa en la piel.
“Para mí, el crecimiento significa evolución constante. Cada proyecto, cada colaboración, cada convención es una oportunidad para refinar mi técnica y compartir mi visión con personas de todo el mundo.”

Su carrera seguirá siendo predominantemente internacional. Se enfoca en expandirse en Alemania, Países Bajos y Bélgica, al mismo tiempo que fortalece su presencia en Latinoamérica a través de convenciones y eventos en Costa Rica y México. También tiene próximas apariciones en importantes convenciones en Europa y América del Norte, incluida la NIX Tattoo Convention de Toronto, uno de los eventos más respetados a nivel mundial.






