El tatuador polaco Rafal Makarow, siguiendo el camino de la transformación del tatuaje tradicional, utiliza en sus obras una combinación muy audaz e increíblemente atractiva de estilos y técnicas que convierten cada obra en una obra de arte contemporáneo.
La base de sus obras es una imagen o retrato realista, y se complementa con una variedad de elementos gráficos, bocetos, diseños geométricos y colores brillantes, a veces incluso ácidos.
El trabajo de Rafal será ciertamente apreciado por los amantes de los tatuajes experimentales y el arte surrealista.
Las imágenes familiares adquieren un nuevo aspecto dinámico, y los tatuajes mismos, esa singularidad necesaria que a veces falta en las obras de tatuaje fotorrealistas tradicionales.









