Eddie Stacey es un tatuador de fama mundial que creció en una familia católica irlandesa en Mojave. Su padre, una vez, pintó letreros, uno de los cuales era un vikingo, que Eddie, a los nueve años, tenía la intención de tatuarse algún día, y este momento fue quizás uno de los requisitos previos para que Eddie se adentrara en el arte del tatuaje.
Siguiendo el camino artístico de su padre, entró en la industria del skateboarding y ocupó altos cargos como diseñador en empresas como Osiris Shoes y Arcade Skateboards.
Finalmente, el deseo de progreso artístico con total libertad creativa lo llevó al tatuaje. Esto es lo que les faltaba a sus otras obras. A lo largo de su carrera en la industria del tatuaje, sin permitir que el éxito frenara su desarrollo, Eddie encuentra esa libertad e inspiración creativa que le permite ser el tipo de maestro valorado por los fans del tatuaje.







