En sus tatuajes, los sueños flotan en el aire como globos en manos de niños. Los astronautas se desplazan en el cosmos silencioso, y pequeñas criaturas con alas no aptas para el vuelo aún se elevan; se confía en ellas, se cree en ellas. Barim no solo tatúa, sino que crea un lenguaje visual que habla a lo más íntimo. Sus personajes son reconocibles a primera vista porque hablan de algo que todos conocen: esperanza, miedo, pérdida y curación.

Barim es un tatuador de Corea con formación académica en pintura occidental. La universidad, la escuela de posgrado, el arte tridimensional, el trabajo con el color y los medios, todo este conocimiento se convirtió en una base sólida para él.
Trabajo en varios estilos de tatuaje, utilizando todo lo que estudié en el campo del arte.
Hoy en día, trabaja no solo en Corea, sino también como artista invitado en estudios de todo el mundo, desde Europa hasta Singapur.

El año 2008 fue un punto de inflexión. Tomando una licencia académica y pensando en el futuro, Barim se encontró por casualidad con una imagen de un tatuaje en internet. Ese fue el momento en que todo encajó:
A partir de entonces, me interesaron los tatuajes y pronto comencé a estudiarlos a través de varias comunidades.

Pero el camino no fue fácil: en ese momento, los tatuajes en Corea estaban restringidos tanto legal como socialmente.
Incluso ahora, cuando pienso en ese momento, me río al pensar en no poder ajustar correctamente la concentración de tinta y la configuración de la máquina.

Aunque Barim dice humildemente que todavía no está seguro de tener un "estilo único", sus obras dicen lo contrario. Son instantáneamente reconocibles: personajes, elementos, composiciones, todo trabajando en conjunto.
Cuando era niño, me emocionaba y me alegraba mucho ver globos volando en el cielo. Cuando iba al parque de atracciones, otros niños tomaban de la mano a sus padres y sostenían globos en una mano. Cuando me hice adulto, me alegró recordar esos momentos y vi sueños y esperanzas en mi rica imaginación.
En su trabajo, a menudo aparecen ardillas voladoras, criaturas que pueden planear pero no volar por sí mismas. Para expresar sueños y esperanzas, utiliza con frecuencia globos como motivo en sus diseños. Estos pequeños seres, elevados por algo más allá de su propio poder, se convierten en una metáfora de la resiliencia, la imaginación y el deseo de superar las limitaciones.

Otra imagen impactante es la del astronauta. No se trata del espacio. Se trata del vacío. De la soledad silenciosa.
Cuando pienso en la vida y la muerte, me siento triste, asustado y vacío. Siento como si estuviera a la deriva en el vacío del espacio donde no puedo oír nada.
El astronauta a la deriva en la oscuridad se convirtió en una metáfora de esos sentimientos, y sus tatuajes, una forma de expresarlos y compartirlos.

Para Barim, trabajar con un cliente siempre comienza con una conversación. Este viaje no se trata solo de elegir una imagen, es una cocreación donde cada detalle importa.
Primero, le pregunto al cliente sobre el tema o diseño que desea. Luego, recopilamos fotos o materiales de referencia, recibimos comentarios sobre el boceto y completamos el diseño.

Barim enfatiza que "lo más importante es no causar un daño excesivo a la piel", y eso se refleja en su técnica: trazos suaves, líneas precisas y evitar repeticiones innecesarias. Todo en aras de hacer que no solo el resultado, sino también el proceso, sea cómodo para el cliente.

Muchos de los proyectos de Barim son más que arte sobre la piel. Son un diálogo con el pasado.
Los clientes a veces me piden tatuajes para ayudarles a superar sus pasados oscuros o traumas. Cuando eso sucede, creo diseños que incorporan globos para transmitir mensajes de esperanza. Me siento muy feliz cuando los clientes me dan una retroalimentación satisfactoria.

Su galería presenta tatuajes respaldados por historias: recuerdos de un ser querido, traumas sanados, el deseo de aferrarse a algo importante.
Recuerdo cuando le hice un tatuaje a una clienta que tenía cicatrices en todo el brazo izquierdo por un incendio.

Esos momentos también dejan una huella en el artista:
Ya sea el recuerdo de un ser querido o un objeto dejado por una existencia que extrañamos, todos vivimos con nostalgia y recuerdos, así que recuerdo a todos los clientes que expresaron su gratitud con lágrimas en los ojos.

Hoy, Barim continúa trabajando tanto en Corea como en el extranjero. En 2023, participó en dos convenciones de tatuajes en Francia y ganó premios en ambas. Esto no es solo un reconocimiento profesional, sino otro paso hacia la visibilidad global.
Mis aspiraciones futuras son fortalecer mis capacidades personales y aumentar mi reconocimiento. Además, mi objetivo es construir un concepto que pueda mostrar mis propias características únicas.

Para Barim, tatuar es más que una profesión. Es su camino.
Ser tatuador es un trabajo maravilloso que me permite existir. Ha ocupado mucho tiempo en mi vida, me ha ayudado a conocer a personas que amo y seguirá siendo una fuerza impulsora para mi futuro.
Y quizás por eso su trabajo se siente tan personal. Tan reconocible. Tan real.







